Así lo hace Google. ¡Tú también lo deberías hacer!

Entre sofás y futbolines se trabaja mejor

La gente que se divierte en su trabajo es más productiva. Trabaja más y mejor. Esto es algo que se ha aplicado muy bien en el mundo startup, y que esperemos que así se siga haciendo.

Muchas veces, hablando con amigos que no tienen nada que ver con lo que yo hago o a lo que yo me dedico, les cuento cómo trabajan en las startups más reconocidas del planeta y, en la mayoría de los casos, se quedan muertos.

En todo el mundo hay un par de sitios que aplican este método de trabajo, pero aún no estamos acostumbrados del todo. Tenemos demasiado metido en la cabeza que una oficina debe ser un lugar con cubículos, papeles por todos lados, ruido de teléfonos, fotocopiadoras y gente con camisa bebiendo café sin parar.

1-Z7TPOiYDhBL5u09S1AHpTQ

Una de las zonas de descanso de las oficinas de Google EU, en Dublín. Foto propiedad de Google.

¿Y entonces, qué hace que una empresa siga la ideología startup?

En primer lugar, y como es obvio, valorar más lo que tu empleado puede hacer que lo que ha hecho ya; contrata a tu empleado por su portfolio, por su actitud, por el potencial que crees que puede llegar a liberar. Deja el resto de su currículum como añadido extra.

Luego, asegúrate de dar un buen equipo a tus empleados. Una startup no es Everis, no es una consultora (aunque muchas consultoras se consideren startups… es ridículo). Si quieres que tus empleados no tengan problemas y trabajen con fluidez, debes ofrecerle un equipo informático que esté a la altura de tus exigencias para que la persona a la que pagas por trabajar, no tenga que ir buscando compatiblidades, instalando drivers ni puedes permitir que trabaje lento porque tiene 1 GB de RAM… o que se deje los ojos en un monitor de 15″.

Otro punto a tener en cuenta: en una startup no hay departamentos, hay equipos. Un departamento es un sitio cerrado y homogeneo, un equipo no. Para que el engranaje de una startup funcione, todos los equipos deben funcionar acordes.

Con respecto a este punto anterior, la oficina o el lugar de trabajo cobra un gran valor. En una oficina con cubículos la comunicación jamás será fluida. En una oficina diáfana, en donde todos los puestos de trabajo están en un mismo espacio (eso sí, ordenados por equipos), la comunicación es fluida al máximo. Si un diseñador tiene una duda de desarrollo, se la puede preguntar desde su mismo puesto a dicho compañero; y si surge un problema, se soluciona entre todos mucho más fácil que si tienes que ir delegándolo de cubículo en cubículo.

Si trabajas en una startup en la que el CEO tiene un despacho, no trabajas en una startup

Salas de reuniones debe haber, por supuesto. Despachos no, jamás. Un despacho mata totalmente la comunicación, mata la transparencia de la empresa, el contacto entre jefe y empleado que tan importante es y que tantos problemas soluciona.

Zonas de ocio y deporte de las oficinas de Adobe en Utah. Fotos propiedad de InVision.

Zonas de ocio y deporte de las oficinas de Adobe en Utah. Fotos propiedad de InVision.

¿Cómo es posible que la gente trabaje teniendo sofás, videojuegos, futbolines y salas de masajes en su oficina?

La respuesta es muy sencilla: si tu empleado se divierte trabajando, trabajará más y mejor. Tu empleado debe de ser responsable para cumplir con su trabajo en el tiempo que te haya estimado. Si lo hace, el resto no debe importarte. ¿Qué más te da que haya entrado a la oficina a las 8:00, que no haya levantado la cabeza? Pon a tu empleado un plazo para hacer un trabajo (o pídele que te lo de él), y déjale libertad para hacerlo donde quiera, cuando quiera y como quiera.

Esto es una clave muy importante de la filosofía startup, y por ello en empresas como Google no existe el horario, ni las vacaciones tienen límite, ni te miran mal si trabajas desde el sofá en lugar de desde tu silla.

Pongamos dos ejemplos: en una esquina tenemos un empleado que entra a trabajar a las 8:00 y sale a las 17:00. En ese tiempo trabaja dentro de un cubículo como una máquina, sin levantar la cabeza del teclado y desea en todo momento que llegue la hora y pueda salir para ir a su casa y olvidarse del trabajo. Además, en esta empresa, cualquier petición, sugerencia o comunicación tiene que hacerlo con un sistema o protocolo especial y delegando de departamento en departamento.

En la otra esquina tenemos una persona que entra a la oficina a la hora que quiere (y muchas veces no va porque trabaja desde casa). En dicha oficina tiene comodidades para trabajar de forma más amena, comunicación fluida con sus compañeros y espacios de ocio y entretenimiento para descargar estrés y tensiones o descansar un rato los ojos de la pantalla del ordenador.

¿Cuál de estos dos empleados crees que trabaja mejor? ¿Cuál siente verdadero amor por lo que hace y se siente realizado? ¿Cuál estaría orgulloso y agradecido de los jefes que tiene o la empresa para la que trabaja? ¿Cuál rechazaría una oferta de trabajo con un sueldo mayor simplemente porque se encuentra perfectamente en su actual trabajo? La respuesta es obvia.

Varios empleados de Tuenti disfrutando de unas jornadas de charlas y ponencias con comida gratis en uno de los espacios de ocio de sus oficinas de Madrid. Foto propiedad de David Martín.

Varios empleados de Tuenti disfrutando de unas jornadas de charlas y ponencias con comida gratis en uno de los espacios de ocio de sus oficinas de Madrid. Foto propiedad de David Martín.

En Venezuela y en el mudo por desgracia, aún nos queda mucho para que esto sea un estándar. Quizás sea uno de los tantos problemas de nuestra educación, aquella que nos dice que si tenemos una oficina con futbolines, billar o sofás, vamos a tirarnos el día haciendo el vago.

Aun así, algunos afortunados tenemos la suerte de disfrutar de esta filosofía. Que si bien es cierto que aún le queda mucho para llegar al nivel de Twitter, Google, Facebook o Square, creo que no nos podemos quejar.

Por supuesto, habrá quien siga pensando que esto es mentira, que esto no funciona y que si quieres que tus empleados rindan al máximo nada de sofás, futbolines, comodidades o eventos especiales. Claro, éste es el tipo de persona que jamás podría trabajar en una startup.

Fuente: Álvaro Bernal

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s